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miércoles, 13 de noviembre de 2013

En tierras riojanas

Los viñedos se extienden en pequeñas parcelas siguiendo la orografía del terreno. Ahora las hojas viran de color antes de caer, verdes claros, amarillos, naranjas y rojos, según variedades y exposición. He aprendido que a la mayoritaria Tempranillo la verás roja, mientras que la minoritaria Graciano estará más bien amarillo-verdosa. No, ahora no, eso tiene otra fecha: la semana pasada.
Al Norte hay una cordillera que cierra el valle del Ebro y lo proteje de los vientos de allí. Si te mueves por las tierras de vino de la margen izquierda del río: Elciego, Villabuena, Samaniego, Ábalos, Labastida, Haro..., ¡huy!, para llegar a Haro hemos cruzado el puente sobre el río, aquí más cerca del golfo de Vizcaya que de su Mediterráneo al que busca, y ya lleva buen caudal de aguas de plata. Retomando el hilo: si te mueves por esas tierras verás las viñas, verás las montañas, verás algunas tierras llecas, vacías y sin roturar, aunque pocas, y no adivinarás de qué administración autonómica son tributarias, si de la Vasca o la Riojana, salvo porque de trecho en trecho te encontrarás el cartel correspondiente.
En los pueblos el mosto fermenta, el olor a vino nuevo, a bodega, es universal; por aquí y por allá podrás ver un resto de colores rojizos y morados. Los habitantes son bodegueros; los garajes son bodegas de vinos de expresión, de autor, que puede ser un señor de manos grandes y callosas que conduce los domingos un tractor. Todo el mundo sabe de vino, sin demasiados alardes, disfrutando el vino, los vinos, hay que decir, tan variados al menos como los campos y las personas que los cultivan: las edades, las variedades, las edades de las cepas, las crianzas, las maderas, sus clases, su tostado, si nuevas o viejas...
Y ya que se ponen a hacer vinos ricos y cuidadosos para los gustos más variados, se ponen también con la cocina, y entonces ya dan ganas de afincarse allí.
Decía el trasmontano Miguel Torga que en los cementerios de su tierra los hombres esperan convertirse en ciprés y en granito; aquí esperan ser cepa, envejecer de cepa, ser vino y revivir.

martes, 21 de mayo de 2013

José Cardoso Pires (y Lisboa)



Dicen que José Cardoso Pires nació en la villa de São João do Peso, municipio de Vila de Rei, en el distrito de Castelo Branco el 2 de octubre de 1925. Murió en Lisboa el 26 de octubre de 1998. Si le preguntamos a él dirá que “por acaso, até sou de Arroios. De Arroios, pois, de Arroios.” Y eso es Lisboa. Dice: Infância de janela e solidão. José Cardoso Pires fue un Lisboeta, un alfacinha lechuguino, un lísbio. He leído algunos libros suyos: O hóspede de Job 1963; Lavagante, encontro desabitado, póstumo sobre material de 1963 a 1968; O Delfim 1968 (se llevó al cine); Balada da Praia dos Cães 1982; Lisboa, livro de bordo 1997. Y creo que el maestro va ganando con el tiempo, desde un Hóspede lleno de tópicos a un Lisboa concentrado, cargado de la ironía fechada que canta del lisboeta, de una lírica que se orienta a objetos nada grandiosos, sino más bien de barrio y de taberna.
E acima de tudo há a voz e o humor, o tom e a sintaxe, aquilo que te está, cidade, mais no íntimo. Falo, é claro, do imaginario vocabular e da construção da frase que por si sós se fazem ironia. Ah, sim, uma ironia arguta e tão fechada que pode ir de elogiar em travessura à provocação de mau destino, tal qual como o calão em constante mutação de cada bairro.
Es sobre todo en Lisboa, livro da bordo donde se le ve a él mismo mientras habla de Lisboa, de corvos penteados aos pulinhos, como seguramente él era un homem penteado luzidio y perfumado de Varón Dandy o algo así: peinado con fijador, perfumado de penetrante olor, dandy en sus movimientos medidos pero también mecánicos. Lechuguino que admira o cuspir fininho lisboeta, tantas cosas que yo podría decir que detesto y sin embargo, acompañadas de su fina ironía, de su grandeza sólo arrabalera que podría ser modestia, ya no detesto. También es verdad que el olor a tabaco y a litro y medio de varón dandy (así en minúsculas genéricas) está tan lejos tan lejos que no me molesta.
El Cuervo de esta taberna le debe la vida, podríamos recordar.
Y de Carlos do Carmo dice que, después de Marceneiro y de Amália es quien mantiene la entonación singular de Lisboa en su fado nativo y de barrio.
Cógete el Lisboa, livro de bordo y acércate por Lisboa en cuanto puedas, antes de que se acabe el mundo.

domingo, 24 de febrero de 2013

Maratón

Sísifo en el Averno



No voy a hablar de la famosa batalla, ni del héroe Fidípides el de los pies fríos, sino de la maratón convocada hoy en la ciudad en la que vivo, llamémosla Spain.

Fui de Padre Buen Rollito al otro extremo de la ciudad a acercar con el coche a mis hijas a una reunión en el Parque. Por el camino ya vimos señales admonitorias: grupos de policías municipales por éste y por aquél cruce. La vuelta ciclista, dije; no, la maratón, dijeron mis niñas a coro; y en seguida nos cruzamos con dos paralímpicos, corriendo como dos galgos, en sus carritos. Así que cuando las dejé en el parque volví por otro camino, dando un rodeo.

Pronto me encontré con que un grupo de municipales me desviaba de mi ruta, y que al tratar de recomponerla, me encontraba con otro grupo de agentes que me desviaba de nuevo. Así me vi, a la búsqueda de la salida, como otros cientos, o miles de automovilistas. Cada uno con la esperanza de encontrar la salida por una calle poco transitada, o por la más transitada, era igual, siempre se acababa frente a alguna avenida cortada. Afanoso tomé alternativas para alejarme lo más posible y rodear, pero lo mismo, una y otra vez me encontraba con alguno de los límites prohibidos. Los automovilistas preguntaban a los agentes, y ya desanimado le pregunté a uno: le voy a preguntar lo que todos, cómo se sale. Me dijo que todo recto hacia el río, y luego a la derecha, y eso hice, y vi que la única opción era abandonar la ciudad, si descartaba volver al laberinto. Vale, tomaré la circunvalación y entraré por el otro extremo.

Qué cuco, todo fue de perlas y sin tráfico hasta llegar a 300 m de mi casa, bloqueda por la línea prohibida. Cómo puedo llegar ahí enfrente, a mi casa, en la calle Libertad, le pregunté al agente; no, el paso está cortado, no se puede. ¿Y si me paro y me espero, tardará mucho? Mucho ¿Mucho? Mucho ¿Y no podría llegar por algún sitio a la circunvalación SP 30 y luego entrar por la Avenida de las Mananas? No, porque la carrera viene por la Avenida de Sísifo. ¿Y si voy para atrás hacia la Avenida del Deporte Obligatorio? Ah, sí, esa está libre, y luego ya puede llegar a la SP 30 y a la Avenida de las Mananas. Y hacia allí fui, como explorador de éxito, sin problemas. Sin problemas hasta que llegué al punto en que la Avenida de las Mananas se prolonga en la calle Libertad, mi calle. Allí estaba de nuevo cortada la línea de la carrera. Cómo podía estar todo cortado en un frente laberíntico de decenas de kilómetros es un misterio.

Ya desanimado me uní a otros automovilistas desanimados que habían parado motores a la espera de que alguna vez terminara la batalla. Otros sin embargo se mantenían activos en su afán exploratorio, y daban la vuelta en airosas piruetas. Estaba oyendo la canción de la Flaca, no me claves tus puñales tan profundo, no me duelen, no me hacen mal. Pero un agente de la autoridad interpretó seguramente la actitud pasiva de los desanimados como una rebeldía contra los principios circulatorios, así que nos conminó a encender motores y circular al buen tuntún, supuse que so pena de calabozo. Así que rezongando fui a buscar otro lugar en el que detenerme, y allí estaba a otros laberínticos 200 m. Seguían las piruetas de los exploradores esperanzados, pero ya una gran masa se mantenía a la espera, con motores parados, como ovejas resignadas, con caras retorcidas de insana resignación. Varios agentes se sintieron seguramente intimidados por la masa de pasivos desanimados, o estaban aburridos ya del espectáculo tan monótono, de modo que fueron espiando huecos entre los guerreros de Maratón; cuando veían uno avisaban al auriga de cabeza, detrás del azul, y por entre los maratonistas atravesaban los raudos carros, ávidos de movimiento, sin estorbar a los belicosos corredores. Así por fin llegué a casa.

Lectura recomendada: En el cilindro. Samuel Beckett 
PS.- 27/02/13.  No, la lectura recomendada es El Despoblador. Un cilindro hueco en el que los pobladores buscan una salida, sin éxito. Supongo que la salida sería la vía de despoblación. Copio un fragmento:

Vistos desde un cierto ángulo estos cuerpos son de cuatro tipos. Primero los que circulan sin parar. Segundo los que se paran alguna vez. Tercero aquellos que a menos de ser expulsados jamás abandonan el lugar que conquistaron y expulsados se arrojan sobre el primer lugar libre para inmovilizarse de nuevo. Esto no es del todo exacto. Ya que si en estos últimos o sedentarios el deseo de trepar ha muerto no por eso deja de estar sujeto a extrañas resurrecciones.
    

sábado, 29 de diciembre de 2012

Sanlúcar de Barrameda: cantiga 371



Sanlúcar de Barrameda se asoma desde el mar al río Guadalquivir. Siglos de tripulaciones de barcos se han santiguado en su idioma y religión al aproximarse a la broa de Sanlúcar, rumbo a la ciudad de Sevilla donde abundara el oro y la plata transferido de los barcos. En los bajos y rompientes de la broa naufragan las naves, llenas de carga (ahora el canal de entrada está balizado para no amontonar más pecios).

Mucho antes de que Sanlúcar floreciera en el s. XV gracias al comercio y la navegación y luego en el s. XVI por el tráfico marítimo con América, fue repoblada por Alfonso X. Y Alfonso X la cita en su cantiga 371, y aquí me detengo, gustosamente enredado en este habla que no es aún castellano ni gallego-portugués. Cuenta D. Alfonso que venía de Sevilla una embarcación menor, una pinaça, cargada de harina, de hombres, de mujeres, y de tan cargada se hirió con las rocas del fondo y hubo de perecer. Todos murieron, menos una mujer que invocó a la Virgen, Santa María del Puerto, pidiéndole que la librara de la muerte, por su gran poder. Entonces se tumbó en un saco de harina que era muy pesado y se convirtió en ligero como la paja, y sobre él navegó hasta llegar a Sanlúcar, y ea.

Aquí está la  Cantiga 371 cantada

Y la letra:


Como Santa Maria do Porto guariu a moller
que perigoara da pinaça e caera no mar.

Tantos vay Santa Maria eno seu Porto fazer
de miragres, que trobando non poss' os mos dizer.

Pero direi un daqueles que pouco temp' á que fez
mui grande e mui fremoso esta Reynna de prez
en Barrameda, que éste muit' a preto de Xerez;
e polo mellor saberdes, oyde-mio a lezer:

Tantos vay Santa Maria eno seu Porto fazer
de miragres, que trobando non poss' os mos dizer.

Quando el Rey Don Affonso pobrava aquel logar
do Porto da Santa Virgen e fezera ja lavrar
a ygreja, e vera y de Sevilla per mar
por veer como pobravan e aver ende prazer,

Tantos vay Santa Maria eno seu Porto fazer
de miragres, que trobando non poss' os mos dizer.

Muitas gentes y viinnan a aquel logar enton,
os us en romaria, avend' i gran devoçon,
os outros pera pobrarem e por averen quinnon
das herdades que partissem, segundo podess' aver.

Tantos vay Santa Maria eno seu Porto fazer
de miragres, que trobando non poss' os mos dizer.

Outros viinnam per lavraren e gãar y seu jornal
que lles davan por britaren pedra ou por fazer cal
ou por lavrar na ygreja da Sennor espirital;
e poren de muitas partes viinnam y guareçer.

Tantos vay Santa Maria eno seu Porto fazer
de miragres, que trobando non poss' os mos dizer.

Porem per mar e per terra punnavam y de vir
muitos e de longas terras, e por quant' yam oyr
que os mortos resurgia e os doentes guarir
fazia ali a Virgen, e yam-no y veer.

Tantos vay Santa Maria eno seu Porto fazer
de miragres, que trobando non poss' os mos dizer.

Onde foi que de Sevilla ha pinaça chegou
carregada de farinna, e d'omees y entrou
companna e de molleres, e tanto sse carregou
que feriu en as penas e ouve de pereçer,

Tantos vay Santa Maria eno seu Porto fazer
de miragres, que trobando non poss' os mos dizer.

Assi que morreron todos quantos andavam ali;
mais ha moller y era e chamou, segund' oý,
Santa Maria do Porto, dizendo: «Eu vou a ty;
porem livra-me de morte pelo teu muy gram poder.»

Tantos vay Santa Maria eno seu Porto fazer
de miragres, que trobando non poss' os mos dizer.

Quando aquest' ouve dito, travou logo manamam
dum gram saco de farirma e deitou-ss' em el de pram
de peytos; e macar era mui pesado, tornou tam
leve come se de pallas fosse por non se merger.

Tantos vay Santa Maria eno seu Porto fazer
de miragres, que trobando non poss' os mos dizer.

Ant' ya sobre la agua como se fosse un batel,
e ela ençima dele, chus liviãa que froxel,
chamando: «Santa Maria, Madre de Deus Manuel.»
Assi chegou a Sam Luchas, u a foron reçeber

Tantos vay Santa Maria eno seu Porto fazer
de miragres, que trobando non poss' os mos dizer.

As gentes aa ribeyra. E pois que souberon ben
seu feit' em com' escapara, loaron muito porem
a Madre de Jhesu-Cristo, que o mund' en poder ten,
e ela foi-ss' ao Porto aa Virgen offereçer.

Tantos vay Santa Maria eno seu Porto fazer
de miragres, que trobando non poss' os mos dizer.





domingo, 16 de diciembre de 2012

El Pisuerga

Aunque los ríos van a parar al mar no son el mar (Hermes Tremebundo).
Algo así le pasa al Pisuerga, que nace en la montaña palentina, da apellido a Cervera de Pisuerga, se embalsa hacia Aguilar de Campoo, y busca el límite de la provincia de Burgos y el Sur más soleado. Mientras, el río Carrión, que también nace en la montaña palentina, busca el Oeste y luego el Sur. Pasa por la ciudad de Palencia y poco después el Pisuerga le cierra el paso y captura sus aguas, casi 600 hm3 al año que se lleva para Valladolid, el pillo, haciendo eses.
Hay un visor SIG para el Duero con el que se puede juguetear:
http://www.mirame.chduero.es/DMADuero_09/index.faces

En la página de la cuenca del Duero: http://www.chduero.es/Inicio/tabid/124/Default.aspx



lunes, 10 de diciembre de 2012

Palencia

Por esta época Palencia se cubre de cielos grises y las temperaturas se asemejan a las del interior de los frigoríficos, una media de 4,2 ºC en diciembre. Sin embargo, estos días de puente ha habido hermosos días soleados y azules y temperaturas extraordinarias de hasta 8 o 10 ºC. Hay que ir preparado, también para calefacciones que hacen palpitar las orejas.
La población de Palencia pasa algo de los 80.000 habitantes. Da sensación de ciudad tranquila, rica, cuidada, limpia, animada. Con Valladolid, que está a solo 47 km y que pasa de los 300.000 habitantes forma una, cómo era, megápolis (sin llegar a la megapolidad de otras megápolis multimillonarias en habitantes) castellana. Con los programas SIG (Sistemas de Información Geográfica) tan de moda, que te pintan sobre el mapa unos círculos, por ejemplo, de radio proporcional a la población, podemos conseguir dos pelotillas que se toquen, siendo Valladolid una pelotilla cuya gordura sería casi cuatro veces la de Palencia. Las dibujaremos en rosa. El color de los lechazos ya pelados.
Se come de maravilla; se cultiva el picoteo. El vino: Palencia, que también fue tierra de vinos y volverá a serlo, se sitúa muy próxima a las Denominaciones de Origen de Cigales, de magníficos tintos y claretes, de Rueda, con blancos de moda como los de la variedad verdejo; de Ribera del Duero, con tintos soberbios; de Toro, tierra de tintos subidos de tono. Y podemos seguir saltando casi sin interrupción hasta los siete mares, que serían, Atlántico, Cantábrico, Mediterráneo, el mar de olivos anadaluz, la dehesa salmantina, y así hasta siete.
El Pisuerga, aprovechando que pasará por Valladolid, es fertilizado por los palentinos con moderación castellana. Viene de las hermosas montañas nevadas pasando por Cervera de Pisuerga, acogedora de senderistas y cuatroporcuatristas amantes del charquing. El Norte palentino cuenta con numerosísimos conjuntos e iglesias románicos de belleza singular. Citaré solo uno, muy singular, el Convento de San Andrés del Barranco, en el que reside una comunidad de monjas cistercienses. La visita a su claustro es guiada por una monja que hablará con conocimiento del Convento y su historia, de la Orden, del entorno histórico de lo anterior. Esta monja tan cultivada nos dirá algo que hemos leído por otro lado: el románico se conserva gracias a la pobreza de los tiempos posteriores. Porque si no, todo se habría derribado para actualizarse a otras modas más del día, eso no es nuevo en los humanos.
Palencia está atravesada de Este a Oeste por el Camino de Santiago, ah, pero lo siento, eso no me ha dado tiempo.
Palencia capital está salpicada de románico, de gótico. Entre hermosas calles y plazas, salpicadas también de bares donde picar, de jardines donde respirar.
La gente me ha parecido amable y bienhumorada, elegante en el abrigo, muy sociable. Hay que repasar.
Ya sé que me dejo casi todo, como siempre.













PS.- He puesto una foto de la interesante Iglesia de San Miguel, con su torre almenada que jamás podrá tomar el malvado Lucifer, ni siquiera a culadas y a rabadas.


viernes, 26 de octubre de 2012

Monasterio de Santo Domingo de Silos



Tres viajeros que vienen del sur entran con su carro en el patio del Monasterio. Un monje de hábito negro, alto y anguloso, barre con un gran cepillo de madera al exterior de la puerta. Su figura en movimiento baraja triángulos. Da indicaciones, jovial: dejarán los bultos, luego el coche se retirará a su alojamiento tras esa puerta, protegido del raso, después les atenderá el hospedero. Diligente dejó el cepillo y nos acompaña en las operaciones, abre la puerta de la huerta donde residirá el carro, abre la puerta del claustro neoclásico donde nos atenderá el hospedero. ¿Es Vd padre?, pregunta un viajero. Sí, padre. Luego sabremos que es el anterior abad, retirado de sus funciones por cuestiones de salud.
Otro monje, padre también, sabremos, hospedero sustituto, nos recibe, nos da instrucciones y nos acompaña a las celdas. Dan al patio de entrada, a poniente, frente a una enorme secuoya, en segunda planta. Grandes celdas con una cama pequeña, una mesa con lámpara, un par de sillas, un cuartito ropero, un cuarto de baño de dimensiones reducidas.
El Monasterio está articulado en torno a dos claustros, el neoclásico y el famoso claustro románico, que a través de la Puerta de las Vírgenes, vestigio románico de la desaparecida iglesia románica, comunica con la iglesia, una feorra basílica neoclásica falta de presupuesto. Los huéspedes compartimos con los monjes esos espacios que sólo se abren al público durante las visitas. Para ello cada huésped tiene una llave maestra que le permite el acceso a esas zonas, además de la llave de su celda. Si tenéis dudas de si podéis acceder a un área, probad la llave, nos dijo el padre sustituto del hospedero.
Las horas del monje están pautadas por la oración, que estos benedictinos realizan en canto gregoriano: suaves himnos, salmodias, antífonas, graduales y otros, generalmente en latín, pero alguno en griego, y también en castellano. La liturgia, los movimientos reglados estructuran los actos. Si las horas del día se señalan de 1 a 12, y se denominan por su ordinal, tercia, sexta, nona, la liturgia de las horas tendrá actos antes de la primera hora, maitines; al comenzar el día los laudes, antes del desayuno; la tercia, con la que se entrelaza la eucaristía; la sexta sería al mediodía, la nona, las vísperas, las completas después de la cena.
Las comidas de los huéspedes se realizan en comedor separado de los monjes, atendidos por el monje hospedero y sus ayudantes. El máximo de huéspedes es 20, que se distribuyen en mesas de hasta 4 comensales. Las comidas son sobrias, un poco desdichadas, porque parece faltar el amor de un cocinero que componga humildes platos sin recurrir a fritangas de sanjacobos, ni croqueteces ni salchicheces, ¿o buscamos en la fat food el compromiso con los gustos del huésped? No sabemos qué experiencia anterior les lleva a este punto. El café del desayuno se resume en liofilizado, a echar al gusto. La comida y la cena se sirven con agua y vino, alguna aportación de la huerta, que cuenta con invernadero; fruta. Las servilletas, con su servilletero, quedan en el casillero del comedor.
Quede clara una cosa: lo que se paga por día de pensión completa, que son 40 €, no da para quejas; muy al contrario.
La urdimbre de la liturgia de las horas más la trama de las comidas dejan los espacios de trabajo y descanso, que estos viajeros destinan a holganza y descanso. Bueno, estos viajeros han sustituido algunos paños del tejido monacal de las horas por curiosidades de viajero: Lerma, la del Duque que está frío y quema, Covarrubias donde vaga el alma apenada de la princesa Cristina de Noruega; Burgos.
La enorme secuoya del patio de acceso y el ciprés del claustro albergan infinitos pájaros, de los que parece que los siseantes estorninos llevan la voz cantante.
Qué se puede decir en pocas palabras de la experiencia de deambular por ese claustro que se vive tan humano, de oír los cantos de origen tan antiguo, de aceptar la hospitalidad de estos monjes con vocación de servicio; del ambiente cordial y de buen humor que por allí se respira: que es una maravilla.

Leones trepadores
Monasterio de Santo Domingo de Silos, 19-22 octubre de 2012.
Notas.
Kyrie:


Página monasterio
http://www.abadiadesilos.es/bienven.htm


lunes, 11 de junio de 2012

Los ojos los tengo rojos

Detesto la superficialidad de nuestros tiempos, de todos los tiempos.
La superficie es que me envenena: de solanina.

Los ojos los tengo rojos, llenos de tierra.
Os olhos tenho-os vermelhos, cheios de terra.


Soy una patata de Villa Real de San Antonio.
Sou uma batata de Vila Real de Santo António.

viernes, 8 de junio de 2012

Tavira, pero no la torre

Para Tavira.
¿Sabes dónde está la Torre de Tavira, en Cai capital?
¿Sí? Pues no es allí.
Este Tavira está en el Algarve, a oriente de Faro y de Olhão, mirando también a la Ría Formosa.


Cruzada por el río Gilão, más ría que río, por el que suben y bajan las mareas y las barcas.



Y ahí donde llegan las barcas y las mareas pasan de largo, pero subido en tierra para no mojarse los piés, allí está el Residencial Marés.

domingo, 27 de mayo de 2012

Punta Umbría, el mar y la Ría


Según la güiskipedia Punta Umbría pasa de unos 14.000 habitantes, a aceptar 70.000 veraneantes, multiplicando entonces por cinco los aceptados y por seis los pobladores, como sucede en otras poblaciones marineras, además de los playeros de coche, nevera y sombrilla, numerosos como los granos de arroz.

Está en una especie de barra que cierra por el Oeste las Marismas del Odiel, reforzadas por las del Tinto, dos ríos hermanos, el Odiel y el Tinto, que naciendo muy cerca en la comarca minera, se separan en su discurrir para juntarse del todo en su desembocadura marismeña. En medio de las marismas queda la península de Huelva con sus cabezos, y al otro lado del Tinto, al Sur, el Polo Químico, tan cerca de Punta Umbría y de Huelva que sus olores pasean por sus calles o sus playas. Mucho que ver la zona con la minería, la química, el transporte marítimo, para bien y para mal.

Nuestra anfitriona, Ángeles, se crió cogiendo cangrejos con la mano en sus agujeros, sabe cómo hacer que casi nunca le tiren el mordisco; cuando el cangrejo es violinista se le coge el violín, la “boca”, que se echa al cubo, mientras que el músico despojado vuelve al fango marismeño a trabajar de lutier.

La casa, centenaria o por ahí, se abre a la Ría, donde se protegen barcos y barcas y se bañan las familias que buscan aguas cálidas y resguardadas. De pronto su vida ya un poco senil, la de la casa que no de los bañistas, se ve perturbada el sábado por una tropa literulia, a ver, ya citada la anfitriona Ángeles, Paco, adoptivo del lugar, Luis, Carmen, Mercedes, Pedro, María José que es Pepa, Ana, Roberto, y Álvaro que lo cuenta. Se instalan mesas y sillas en el porche, rosco paellero en la cocina.

Qué avíos vienen del mercado de San Sebastián, anfitriona, que se me saltan las lágrimas del recuerdo. Antes de hablar de bichos que suenan a gran lujo adelanto: 15 € por persona incluyendo abundante vino portugués que aporta el cronista. Y nos moriremos algún día como cualquier otro.

Los avíos marinos: gambas blancas, coquinas rojizas, cigalas, un poco de choco, sólo un poco pero podría ser solo choco. Sale ensaladilla de gambas, sale un curioso aliño de brécol que trae Ana y que no lleva albahaca pero yo lo hubiera jurado (con eterna condena); salen hermosas coquinas que parecería que no vivieron en la arena, saldrá la paella barroca del maestro Paco, de cuya elaboración no puedo hablar porque aún siendo paellista, no ando por ahí estorbando al chef cuando no soy yo. La paella aparece sectorizada de cigalas, trufada de gambas peladas que no son gambas arroceras, no; salpicada de coquinas. El sabor marino perfecto, el punto también. Sin socarrat y con colorante no azafrán, por hablar de algún sin. Riegan vinos beiranos, de la bodega cooperativa de Covilhã: un blanco Colheita do Socio, un tinto Piornos. De postre aparecen peras al vino que trae Carmen, un dulce de piña (ras, ras..., ¡cronista!).

En la playa hace viento, que no impide algún baño de bañistas, un poco de sol del que te quema sin sentir, el paseo andarín para mover el esqueleto o buscar tesoros. Luego ya va tocando la lenta retirada pasando por el café, los pasteles milhojas y nosequemás, famosos del lugar, la recogida, despedida, y de vuelta a Sevilla.

Por la tarde en Punta 22-23º, al volver a Sevilla 30-35º. Ay, caramba.


viernes, 4 de mayo de 2012

Homenaje a los humanos

Centum Cellas
En Belmonte, junto a las ruinas de Centum Cellas, villa donde allá por el s. I vivió un magnate romano del estaño, vemos hileras e hileras de unas a modo de cruces, cruces espinadas, patriarcales, papales, de San Andrés, postes de teléfonos, de telégrafos, cruces griegas, maltesas, latinas, de Alcántara. Pero no exactamente eso, algo así pero no exactamente.

Se recortan casi en negro contra el horizonte como homenaje a los humanos, a los antiguos humanos muertos, a los modernos humanos muertos, pero también a los humanos vivos, alegrémonos.
Homenaje a los humanos

De esas a modo de cruces que ahora lloran nacerá vida, mágicamente: borra, brotes, pámpanos, hojas, el preciado fruto: tempranillo o tinta roriz o cencibel, alicante o monastrell, cabernet franc, cabernet sauvignon, malbec, merlot, castelão o periquita, touriga nacional, Graciano, Pedro Ximénez, pinot noir, syrah, malvasía, Mencía, Petit verdot, garnacha, chardonnay, muscat o moscatel, pinot gris, pinot blanc, treixadura, verdejo, riesling, sauvignon blanc, airén, albariño, macabeo o viura, palomino, y otras más.

El fruto será recogido, con esmero, sin esmero, llevado a las líneas, seleccionado o no, despalillado o no, molturado, fermentado. Podrá ser remontado, aireado, desfangado, trasegado, filtrado, clarificado, encubado en barricas de roble francés o americano, pasado por virutas, embotellado.

Ahora ya por fin llega a los humanos, a los humanos vivos, alegrémonos, porque aunque el rito haya sido y sea variable, complejo o sencillo, finalmente nos podemos encontrar con una copa, con un contenido más oscuro, casi negro, o más claro, casi oro pálido, y tantos colores más o menos intermedios, con burbujas o sin ellas; finalmente podemos aspirar su aroma, sorber el caldo.

Comprender entonces que un hombre solo no pudo llegar tan lejos.

jueves, 3 de mayo de 2012

Belmonte, capilla de São Tiago

Belmonte, Beira Interior.
Saramago, en "Viaje a Portugal", tenía dicho sobre la capilla de S. Tiago, que fue Igreja matriz:
...uma das mais belas construçoes que já viu.
...o equilibrio das massas, e logo depois a nudez da pedra, sem aparelho...
Capela a Nossa Senhora da Piedade

Vão-se logo os olhos para a capela formada por quatro arcos, avançada en relação ao arco triunfal, sem cobertura, e dentro, encostado à parede, um grupo escultórico representando a Virgem e o Cristo morto, ele deitado sobre os joelhos dela, virando para nós a cabeça barbada, a chaga entre as costelas, e ela não o olhando já, nem sequer a nós.
Ella ya no lo mira, ni siquiera a nosotros.
Nossa Senhora da Piedade, Igreja de S. Tiago, Belmonte

Hay algo realmente emocionante en esas expresiones tan cándidas.

Igreja de S. Tiago, Belmonte

Entresaco de la descripción de la página de la Cámara Municipal.

Esta igreja é um belíssimo exemplar de arquitectura românica-gótica com frontaria barroca (alteração no tempo de D. Francisco Cabral, documentada por inscrição), remate em cornija decorada com esferas e cachorrada medieval ornada com motivos vários apresentado indícios de aproveitamento de materiais pertencentes a uma igreja e cemitério visigóticos pela existência de cabeceiras de sepulturas.
A igreja de S. Tiago terá sido construída por ordem de D. Maria Gil Cabral, esposa de Gil Álvares Cabral no século XIII, depois de a ter recebido em testamento de D. Gil Cabral, Bispo da Guarda com a condição de ali instituir uma capela dedicada a Nossa Senhora da Piedade e construir um morgadio vinculado à mesma.
No interior da Igreja situa-se a Capela de Nossa Senhora da Piedade onde se encontra a famosa Pietá monolítica que é ladeada pelo túmulo armoriado de D. Maria Gil Cabral. Esta capela gótica possui arcos quebrados e abóbada de cruzaria de ogivas, colunas com capitéis decorados com motivos zoomórficos, florais e antropomórficos, dos quais se destacam os que pertencem às colunas encostadas ao arco toral e ao fundo da arca tumular. Estes capitéis historiados relatam feitos ocorridos no Norte de África e que se atribuem a Fernão Álvares Cabral.

martes, 1 de mayo de 2012

Vale glaciar do Zêzere

El río Zêzere nace en el corazón granítico de la Sierra de la Estrella, discurriendo hacia el Nordeste a través del valle glaciar, revolviendo en Manteigas hacia el Este, cerca de Belmonte toma hacia por el Suroeste, dejando el hermoso valle de Vale Formoso. De esta forma drena la mayor parte de las aguas de la Sierra.
En su cabecera hay tres valles en circo o Covãos, tres sucesivos circos glaciares, que preceden al valle glaciar. El Covão d'Ametade no tiene de dimensión mayor mucho más de 250 m, pero las paredes que lo envuelven están entre los 100 y los 400 m. Ya no hay glaciación; el fondo del circo, por el que transcurre el Zêzere domesticado entre márgenes de granito, está poblado por una arboleda de una especie de abedul (podría ser Betula pubescens, según he visto por ahí), en estos momentos emitiendo brotes nuevos. El suelo mullido, tapizado de césped. Este circo alberga una especie de cámping silvestre: además del Zêzere domesticado hay barbacoas y bancos y mesas y un puentecillo. Una tienda lo habita, seguramente sus moradores esperan al sol, que más caliente, porque este día 30 de abril la temperatura por los altos de la Sierra es de 1-3 ºC, y sopla un airecillo que aún refresca más.

Covão d'Ametade
Covão d'Ametade
 Luego viene el tercer circo, más pequeño, desarbolado, o Covão  da Albergaría, por un pequeño albergue, quizá antigua capilla, que allí hay.
Y llegamos ya al Valle glaciar del Zêzere, bastante recto, en forma de "U". Hay que imaginarse millones de toneladas de hielo, durante cuánto tiempo. La última glaciación terminó hace 10.000 años, y empezó hace 110.000, ¡no está mal! Al inicio de esa glaciación se produjo la primera gran salida de humanos de África, así que no había carretera en el valle. Pero ha habido más período glacial, de hecho, nosotros, ¿vivimos en un periodo interglacial o posglacial? Pos, pos,  posglacial es más seguro, mientras no se demuestre lo contrario. Más glaciación: entre hace 850 y 630 millones de años.

Valle glaciar del Zêzere
Valle glaciar del Zêzere


Millones de toneladas de hielo, millones de años arrastrándose por ese cauce, arrastrando enormes piedras, arrastrando pequeñas piedras y arena. Una lija geológica. No importa si el avance anual es pequeño; si miraras un momento, tres momentos, cien momentos a escala humana, allí no pasaría nada; qué susceptible sería entonces el granito. Pero, ¿podemos comprimir el tiempo en nuestra imaginación, cien mil, un millón de años en unos minutos? Un fluido rocoso se precipita entonces por el valle, arranca bloques de piedra, los disgrega, pule los bloques que no puede arrancar, pule también los arrancados, que ruedan y se frotan con los fijos, entre sí, con el fluido tenaz cargado de piedras y de arena.

El Zêzere en el valle
El Zêzere en el valle

martes, 15 de noviembre de 2011

Tomar, Portugal, después de la visita

Convento de Cristo: charola o rotonda
Tomar es una pequeña ciudad portuguesa, pequeña pero de las que están siempre en la pomada, fundada en 1160 por Dom Gualdim Pais, Maestre de la Orden del Temple, como avanzada en la reconquista lusa.
Se habla de 30.000 años de fijación humana, de conventos desde el s VII. Vivió el establecimiento de los templarios portugueses, intentos de toma por los musulmanes. También el fin no traumático de la Orden, que en Francia y España fue una carnicería, pero en Portugal un simple cambio de look: de templarios pasaron a Caballeros de la Orden de Cristo.
Fue sede de la Cortes portuguesas convocadas por nuestro Felipe II, que allí fue Filipe I, en 1583. La Unión Ibérica.
El Convento tiene elementos románicos (charola o rotunda), góticos, renacentistas, etc.

Tomar es hoy un concelho de unos 40.000 habitantes, con una estructura territorial similar a las gallegas, es decir, un núcleo principal, en este caso Tomar, con unos 20.000 habitantes, y un sinnúmero de aldeas o freguesías por las que se escampa la otra mitad de la población.

La ciudad está atravesada por el río Nabão, encauzado y sujeto en azud para extraer y domesticar sus fuerzas. Hoy jubilado.

Azud del Nabão. En su lámina se refleja la ciudad.
Santa Marina dos Olivais, s. XIII
Santa Marina dos Olivais
São João Baptista
Y en la Praça da Republica, con empedrado escaqueado, la Igreja de São João Baptista, con su torre adosada de aire centroeuropeo que tiene vida propia. Coincidimos allí con Saramago, que dice, Tem a igreja um pórtico manuelino cuja beleza a nudez da empena torna mais sensível. A torre sineira é uma pesada massa que se recusa a deixar-se integrar na simplicidade exterior do templo. Vale por si, e está ali para o afirmar. Pois sim, José, eu concordo.

Hay más cosas que se quedan para otra vez: la sinagoga, la iglesia de Nossa Senhora da Conceiçao, y más.

Hay que tomar algo en la Praça, en la foto están las mesas, el bareto es de vetusto aroma. Bueno, aroma no es la palabra. El restaurante Bela Vista, junto al río, nos encanta con su pérgola de añosa glicinia, su aspecto de acogedor refugio; lástima que la cena no esté a la altura, y menos de su precio, que no es barato para estos lugares tan baratos. En visita al mercado, viendo un puesto de pescado en el que limpian unas brecas de buen ver preguntamos, dónde o peixe, y nos dicen, entre pescadero y cliente, que el peixe va para el restaurante Baía, que está junto a la Praça da Republica, que mirando la iglesia se coge la calle que sale a la derecha y luego encontramos el Baía en el callejón que sale de nuevo a la derecha, y que no es caro. Y allí vamos sin dudar, y es un localito modesto con sus manteles de cuadros azules, un par de vejetes locales dan cuenta de sus carapaus, y las brecas ya han llegado, ah, porque, mientras, hemos parado en la plaza. Y allí las brecas se llaman besugos, y nos las comemos, aunque sólo cuatro de las seis que vinieron. Decidimos que estaban guardadas para el domingo, pero las comimos el sábado. Vinho branco de Douro. Baía.

lunes, 31 de octubre de 2011

Tomar, Portugal

Ciudad portuguesa de 40.000 habitantes, región Centro. Desde Sevilla 560 km por la A2 (Huelva-Algarve-Norte), 440 por la A66 (Mérida-Badajoz-Portalegre-Abrantes).

Imágenes de Google:
http://www.google.es/search?q=tomar+portugal&hl=es&rlz=1T4ACPW_esES340ES340&prmd=imvns&tbm=isch&tbo=u&source=univ&sa=X&ei=ptWuTtrBHKqL4gSG_KTaAQ&ved=0CGgQsAQ&biw=1600&bih=909&sei= ydWuTuLoGY744QTeo4mMDw

Cosas que ver:
http://tomar.com.sapo.pt/

Destaca el Convento de Cristo, sede de la Orden del Temple en Portugal, más tarde la de los Caballeros de Cristo.
El Convento de Santa Iria, copio, Remígio, monge e orientador espiritual de Iria a quem a sua beleza não passara despercebida, louco de ciúmes deu-lhe a tomar uma tisana embruxada aparecendo-lhe no corpo sinais de gravidez. Se quedó embarazada con una tisana embrujada, la pobre. ¿No estaría por allí el Padre Amaro?

La iglesia de São João Baptista, presidiendo la Praça da República. Lugar donde parar.

Sinagoga y museo luso-hebreo.

Igreja de Santa Marina dos Olivais, anterior sede templaria.

Otro enlace:


Saramago, en Viagem a Portugal, se entretiene en la iglesia de São João Baptista, en la Sinagoga, y cena esa noche en el Restaurante Beira do Río, del que celebra el bife que se comió y al sonriente camarero que le atendió: “um bem também nunca vem só”. Visita el Convento de Tomar, que “é o pórtico, é o coro manuelino,é a charola, é a grande janela, é o claustro”. Se queda sin ver el Convento de Nossa Senhora da Conceição, que no le abre sus puertas recatadas.

¿Vamos a Tomar algo?

miércoles, 31 de agosto de 2011

El cuervo Vicente veranea en Canduas

El cuervo Vicente veranea en Canduas, Cabana de Bergantiños. Se alimenta de cosas del mar y la tierra, y lanza sus gritos de triunfo, ¡cruá!, entre milhos y areais. Allí lo he visto, especialmente en el lusco fusco de la mañana y anochecer, removiendo las algas que deja la bajamar, cantando su sonora canción:
¡cruá!
¡cruá!
¡cruá!
No sé si volverá pronto.

lunes, 1 de agosto de 2011

La iglesia de San Martín del Castañar

San Martín del Castañar, en la Sierra de Francia, próximo a La Alberca y a Las Batuecas, es un pequeño pueblo en el que no falta su iglesia, llena de fresca penumbra divina. Al entrar, este sábado pasado, me abordó en seguida un señor que allí estaba establecido, atento al turista entrante. Allí me hizo de guía informando que el coro antes era mayor, porque había más mozos, pero que estaba mejor así para ver el artesonado del techo; el enlucido de las paredes, me dijo mientras me agarraba y golpeaba el brazo alternativamente, se retiró para que se viera la piedra, que ahora era piedra vista y no enlucida, qué hermosura. Le pregunté que cuándo, más o menos, estaba edificada la iglesia: "pues yo fui de aquí hace sesenta años pa Bilbao y ya estaba".

Sabíamos que el callejero de Bilbao es un mapa mundi, que los bilbaínos nacen donde quieren y no solo en Bilbao; ahora sabemos que Bilbao marca una cronología para los que por allí pasan: antes de pa Bilbao (a.p.B.) y después de pa Bilbao (d.p.B.).

martes, 5 de julio de 2011

Cánduas, ría de Corme y Laxe, La Coruña


¿Ponen multas por escribir “La Coruña” en español?
No, señor guardia, por favol
A Coruña diré con acento galego si puedo
Falemos do tempo señor guarda, si me guarda esa libretiña de apuntar exacciones.
Mire qué tabla tenho feito, todo sacado de AEMET:

AGOSTO
LA CORUÑA
SEVILLA
T temp media mensual
19,2
27,2
TM temp media máximas
22,5
35,0
Tm temp media mínimas
16,0
19,5
R pp mensual mm
35
6
H humedad relativa %
78
50
DR nº med días lluvia
6
0
DT nº med días tormenta
1
0
DF nº med días niebla
7
0
DD nº med días despejados
5
19
I media horas sol
240
328

A temperatura media en Agosto en Sevilla (¿cómo é Sevilla en galego?) é 8 grados (ºC) mais alta que en A Coruña. Ha mais calor en Sevilla.
A media de as máximas es 13 º mais aquecida (¡toma galaico-portuñol!). As máximas sevillanas são mais fritantes.
A media de as mínimas es 3,5 º mais cálida en Sevilla. Noites para não dormir. A diferencia entre a saúde y a febre.
La famosa humedad de Sevilla es bastante seca.
La insolación en Sevilla sobrepasa en un 50% a la coruñesa.

Señor guarda, ¿puedo ir en agosto unos días a La Coruña?
¿Asilo climático me darán?

domingo, 29 de mayo de 2011

Saginaw

En 1831 Alexis de Tocqueville visita Saginaw, un puesto avanzado habitado por 20 pioneros. Entonces una zona poblada de bosques salvajes, era ya visible que la civilización le pasaría por encima.
Hoy Saginaw es una población de unos 60.000 habitantes. Ahí está, en la región de los Grandes Lagos.
En la península de Michigan

Una región en la que la naturaleza tiene gran protagonismo. Si veis la web local
podréis encontrar avisos de no amontonar el césped segado en los desagües para evitar charcos (mosquitos crían), o de la obligación de cortar la maleza so pena de que el ayuntamiento lo haga a tu costa.
 Pero, ¿dónde están esos bosques continuos? Ya no están. En la foto del satélite vemos campos de cultivo y una curiosa cuadrícula más fina:
 ¡Son casitas y casitas desperdigadas por una cuadrícula de calles! No llegaremos a ningún sitio sin el GPS. Si tenéis la curiosidad de asomaros con el Hombre Amarillo de Google veréis casitas de madera en urbanizaciones, digamos, nada lujosas (también habrá lujo, no lo dudo).

¿Y los mosquitos?
Ahí tienes a la Saginaw County Mosquito Abatement Commission
http://www.scmac.org/Education.htm
En esa página puedes ver una lista con ¡40 especies de mosquitos de Michigan! Incluso una clave de identificación.
Pero es verdad que los mosquitos ya no se divierten a sus anchas como en tiempos de los pioneros, ahora hay unos programas de seguimiento de poblaciones combinados con tratamientos nocturnos contra adultos, así como multitud de actuaciones preventivas para evitar encharcamientos de agua que propicien la multiplicación de los mosquitos, ¡incluso en los neumáticos usados!

Bueno, ya que difícilmente vamos a ir a Michigan, podemos pasar una velada en Isla Mayor. ¡Pif, paf!

Quince días en las soledades americanas

Un librito delicioso de Alexis de Tocqueville, Quince días en las soledades americanas, prácticamente un diario de viaje escrito en 1831, cuando los parajes de los Grandes Lagos todavía eran zona de acción de los pioneros americanos.
Alexis de Tocqueville estuvo dos años de viaje por el país, comisionado por la República francesa para realizar un estudio sobre el sistema penitenciario americano. Hay que leer La democracia en América, que se considera un histórico de la defensa de la democracia y del liberalismo (no en la acepción norteamericana de liberalismo=socialismo).
Los viajeros, Tocqueville y su amigo Beaumont, parten de Nueva York y se dirigen primero a Buffalo, donde tienen la oportunidad de ver a los indios iroqueses desparramados por las calles, en un espectáculo desilusionante, después de haber leído El último mohicano; aquellos indios estaban embrutecidos por el alcohol, peor que las poblaciones igualmente embrutecidas de Europa. Con algo de fiera salvaje además.
Navegan 400 km por el lago Eire hasta Detroit, y allí deciden dirigirse a Saginaw, al NO, lugar aún salvaje en el que existe una pequeña colonia de pioneros.
(...) Peligros que arrostra el americano cuando de lo que se trata es de ganar dinero, pero que alguien haga cosas parejas por mera curiosidad es algo que sobrepasa su comprensión.
Cuenta cómo un neoyorquino le describe los asentamientos típicos:
En América no hay pueblos, al menos en la acepción que se le da en su tierra a esta palabra. Aquí las casas de los granjeros se encuentran dispersas en medio de los campos. El lugar donde se reúnen es una especie de mercado para la población aledaña y en tales pueblos no hay más que abogados, impresores y comerciantes.
¡Ah!, ¿era eso lo de las pelis del Oeste? Pero ahora descubre el bar-room; Han llegado al alojamiento en Pontiac:
(...) y como de costumbre nos introdujeron en lo que se conoce como el bar-room. Se trata de una sala donde se sirven bebidas y en la que se reúnen para fumar, beber y charlar de política desde el obrero más humilde hasta el más rico comerciante del lugar en un ambiente de igualdad aparentemente perfecto.
Cuando se van adentrando en las regiones más despobladas y vírgenes tienen por fin la oportunidad de conocer a los indios en estado nativo:
(…) admirablemente formado, como lo son prácticamente todos ellos. (…) Un indio serio y un indio que sonríe son dos hombres del todo diferentes. (…) salvaje majestad (…) candidez y bondad (…) Al verlo sonreír, le dirigimos la palabra. Él nos dejó hablar sin interrumpirnos y luego nos dio a entender por señas que no había entendido nada.
Por el camino el indio les sigue a pie mientras ellos aligeran el paso a caballo; sin esfuerzo visible salta matas y árboles caídos, como un lobo que siguiera a su presa. Por nada, quizá por puro gusto.
Los grandes bosques:
(…) ¿cómo reconocer el camino?, ¿hacia dónde dirigir la mirada? Inútil es que subáis a la copa de los árboles más altos, otros aún más altos os rodean; o que tratéis de subir a una colina, pues el bosque avanza con vosotros rodeándoos. Ese mismo bosque se extiende ante vosotros hasta el Ártico y el océano Pacífico.
Los mosquitos:
(…) si hubiéramos podido desembarazarnos de las miríadas de mosquitos que llenaban la casa. Pero es algo que nunca conseguimos. El bicho, que en inglés se conoce como “mosquito” (…) es un pequeño insecto (…) y su trompa, tan fuerte y acerada que sólo los tejidos de lana pueden poneros a salvo de sus picaduras. Estas mosquitas son el flagelo de las soledades americanas. Su presencia es suficiente para convertir una larga jornada en algo insoportable.
Qué os voy a decir más, leedlo.
Como derivados me he preguntado, ¿qué ha sido de Saginaw?, ¿y cómo se convive con los mosquitos?
Y de eso hablaremos aparte.