martes, 9 de julio de 2013

Maria João Pires e Carlos do Carmo


Un precioso disco de fados grabado en 2012. En el enlace a fnac se pueden oír las pistas. Carlos do Carmo es un recomendado del difunto José Cardoso Pires, un amigo, se puede decir, y el disco es altamente recomendable, potente, variado.

La letra del tema 5 la compuso José Saramago, casi amigo, y aquí la transcribo:

Se não tenho outra voz

Se não tenho outra voz que me desdobre
Em ecos doutros sons este siléncio,
É falar, ir falando, até que sobre
A palavra escondida do que penso.

É dizé-la, quebrado, entre desvios
De flecha que a si mesma se envenena,
Ou mar alto coalhado de navios
Onde o braço afogado nos acena.

É forçar para o fundo uma raiz
Quando a pedra cabal corta caminho,
É lançar para cima quanto diz
Que mais árvore é o tronco mais sozinho.

Ela dirá, palavra descoberta,
Os ditos do costume de viver:
Esta hora que aperta e desaperta,
O não ver, o não ter, o quase ser.

No sé, José, ¿cómo tú tan rojo te pones lírico? Y queda bien, bien, bien. Sólo, quizás, ese "não ter" del final, espero que no sea una incursión en el fado de la propiedad distributiva del tener. Pero fenómeno.

Nota.- El poema se incluye en "Os poemas possíveis", publicado en 1966. A eso se le podría llamar "lírica instrumental más o menos", reconociendo que en los últimos tiempos había abandonado la literatura instrumental. Enlace a Fundación José Saramago, na casa dos bicos.

jueves, 30 de mayo de 2013

Un poco de country y western

Minnie Pearl
Sigo en Coursera con  History of Rock, Part One. Recojo ahora algunos tubos sobre Country y Western y aliño unos comentarios: espero no decir demasiadas barbaridades. Parece ser que el Country vivía al Sureste, por los Montes Apalaches, mientras que el Western vivía al Suroeste, en la dorada California, y se conocieron a mitad de camino, en Nashville, Tenessee, y desde entonces se hicieron inseparables. Se conocieron gracias a la radio, que los transportaba hasta áreas de solapamiento. Y allí en Nashville la potente emisora WSM lanzaría el Country & Western espurreado por un amplio territorio, a través del show Grand Ole Opry. La radio, que convirtió el hundimiento del Titanic en una tragedia en directo, iba a ser ahora Celestina de estilos musicales, comadrona de nuevos mestizos, covers y crossovers. Algunos:



Country
The Carter family, Wildwood flowery una que todavía en los años 70 cantábamos chicos y chicas con mucho sentimiento Can the circle be unbroken
Western
Jimmie Rogers   Travelin’ blues


El show Grand Ole Opry extendió la música y la cultura Country & Western, y también una visión humorística e irónica de éstos. Por ejemplo, Minnie Pearl caricaturizaba el ambiente Country & Western; inventó, ¡antes que Homer Simpson!, el gorro puesto en la cabeza, su sitio, pero con la etiqueta del precio colgando de su guitita: que se sepa lo que he pagado por él, caramba, que no soy yo una cualquiera.

jueves, 23 de mayo de 2013

Before Rock and Roll


Cole Porter

Ya lo he dicho aunque de otro modo: soy un converso al  COURSERA. Un adepto sin paliativos.
Por puro entretenimiento y curiosidad me he apuntado a un curso llamado History of Rock, Part One, y de las primeras lecturas he seleccionado unas notas para buscar en el tubo. Eran tiempos en que la canción era más importante que el intérprete, tiempos en que la radio unía, por ejemplo por ejemplo, a un granjero de Oklahoma y a un obrero de Detroit, que escucharían a la vez la misma canción. Cole Porter escribió muchísimas canciones de éxito de estos tiempos, también Gershwin. Vamos a referirnos a lo que fue la corriente principal, mayoritaria, la llamada mainstream pop.
Vamos a ver:
Bing Crosby:  Only forever Swinging on a star
Paul Whiteman con la  Rhapsody in blue de G. Gershwin. (El Porgy and Bess de Gershwin merece capítulo aparte).
Benny Goodman en Sing, sing, sing Qué marcha.
Glenn Miller, In the MoodString of pearls
Duke Ellington, I don't mean a thing
Count Basie, Swingin' the blues
Andrew Sisters, Rum and Coca-Cola
Mills Brothers, Sister Swing it, sister. Waw!
Frank Sinatra, All of meNancy (with the laughing face) (dice la leyenda que Frank Sinatra adoptó esta canción desde que unos animadores la cantaron en el cumple de su hija, y que la canción en sí había servido para las Nancys y Elisas y Emmas y Emilys y todas las cumplidoras con sólo poner su nombre en el espacio en blanco)
Hace algunos meses hablábamos aquí de la canción Don't fence me in
Ay. Hay que nombrar al gran guitarrista, pionero experimentador de las grabaciones en pistas separadas que grababa sucesivamente, padre de la primera guitarra eléctrica sin caja: Les Paul
Conformémonos de momento con estos apuntes.

martes, 21 de mayo de 2013

José Cardoso Pires (y Lisboa)



Dicen que José Cardoso Pires nació en la villa de São João do Peso, municipio de Vila de Rei, en el distrito de Castelo Branco el 2 de octubre de 1925. Murió en Lisboa el 26 de octubre de 1998. Si le preguntamos a él dirá que “por acaso, até sou de Arroios. De Arroios, pois, de Arroios.” Y eso es Lisboa. Dice: Infância de janela e solidão. José Cardoso Pires fue un Lisboeta, un alfacinha lechuguino, un lísbio. He leído algunos libros suyos: O hóspede de Job 1963; Lavagante, encontro desabitado, póstumo sobre material de 1963 a 1968; O Delfim 1968 (se llevó al cine); Balada da Praia dos Cães 1982; Lisboa, livro de bordo 1997. Y creo que el maestro va ganando con el tiempo, desde un Hóspede lleno de tópicos a un Lisboa concentrado, cargado de la ironía fechada que canta del lisboeta, de una lírica que se orienta a objetos nada grandiosos, sino más bien de barrio y de taberna.
E acima de tudo há a voz e o humor, o tom e a sintaxe, aquilo que te está, cidade, mais no íntimo. Falo, é claro, do imaginario vocabular e da construção da frase que por si sós se fazem ironia. Ah, sim, uma ironia arguta e tão fechada que pode ir de elogiar em travessura à provocação de mau destino, tal qual como o calão em constante mutação de cada bairro.
Es sobre todo en Lisboa, livro da bordo donde se le ve a él mismo mientras habla de Lisboa, de corvos penteados aos pulinhos, como seguramente él era un homem penteado luzidio y perfumado de Varón Dandy o algo así: peinado con fijador, perfumado de penetrante olor, dandy en sus movimientos medidos pero también mecánicos. Lechuguino que admira o cuspir fininho lisboeta, tantas cosas que yo podría decir que detesto y sin embargo, acompañadas de su fina ironía, de su grandeza sólo arrabalera que podría ser modestia, ya no detesto. También es verdad que el olor a tabaco y a litro y medio de varón dandy (así en minúsculas genéricas) está tan lejos tan lejos que no me molesta.
El Cuervo de esta taberna le debe la vida, podríamos recordar.
Y de Carlos do Carmo dice que, después de Marceneiro y de Amália es quien mantiene la entonación singular de Lisboa en su fado nativo y de barrio.
Cógete el Lisboa, livro de bordo y acércate por Lisboa en cuanto puedas, antes de que se acabe el mundo.

sábado, 11 de mayo de 2013

Asoma el verano


¿Hay alguien por aquí? Cuánto tiempo, sí, es que me ha pillado el verano. Sí, podía haber hablado de Lisboa, que en abril después de las lluvias mil se puso guapa primaveral recostada entre sus colinas. Pero me pilló el anticipo del verano sureño este, que no me sienta. Luego alivió, ahora calienta de nuevo, la semana que viene aliviará desde el jueves si el pronóstico se cumple, pero en ese ir y venir de apretones y de alivios se va subiendo, subiendo, desde los inocentes 30º de abril a los 43 que están por ver pero se verán. Todo se irá recalentando, las casas, las calles, la masa de terreno hasta el infierno, y las noches no serán bastante largas para refrescar. Eso es lo que va viniendo. Habría que ser flaco, flaco, sin un milímetro de manto adiposo para poder evacuar el calor corporal y mantener el cerebro relativamente activo, pero no es mi caso. Otra posibilidad sería pegarse a la cabeza con pomada térmica un disipador de CPU: una idea que apunto para la industria.
Esta mañana temprano se oían junto a la Catedral cánticos amplificados de Ave María, se veía gentío de locales y guiris; también una procesión con sus insignias y guiones y pendones y banderas y estandartes o como se llamen. La Virgen de los Reyes vendría detrás.
A algunos les gusta el calor: las polillas proliferan y los gorriones las adoran: es corriente la imagen de una polilla revoloteando bajo, quizá ya herida por el pico ávido del gorrión, que la persigue a saltitos. También hay encuentros en el aire. Parece que a los gorriones les entusiasma el asunto y que a las polillas no; entrevistemos a este gorrión: señor gurriato, ¿qué opina de las polillas? Pues nada, pollo, ¿qué quiere que le diga? Que no me diga, que no me diga pollo. Pero usted me llamó gurriato, vamos, pollo. Ah, disculpe, ¿y las polillas? Pues son esquivas, un poco casquivanas si acaso, pero ricas, ricas, porque como están tan gorditas pues tienen mucho alimento y esas cosas tan nutritivas, que nosotros pasamos muchas privaciones y muchas carencias y el Ayuntamiento no nos pone comederos para que comamos y podamos criar y nuestros gurriatos también coman. Ah.

No tengo foto de gorrión, así que pongo ésta que tiene muy buen color.

domingo, 24 de marzo de 2013

No Furnas


(Uma estória verídica escrita em portuñol)

El Furnas estaba, en cierto modo aún está, donde las olas revientan contra las rocas, as veces com um trovão que retumba e conmueve los fundamentos del rochedo nel que se assenta. Quando a maré-cheia, la espuma salpica los cristales. O Furnas é um chiringuito, una barraquinha, pero de luxo; não é com certeza de luxo, pero sí de cierto lujo. O Furnas es como una urna de cristal abierta a los cuatro vientos, pero o seu nome não vem da sua forma, o seu nome vem do sitio onde ele está, As Furnas. Las Furnas son buracos en las rocas modificados por la mão del hombre: forman pequenas piscinas de aguas renovables por as ondas y la maré-cheia, con una tapa de viguetas en rejilla. Há quarenta anos e mais se usavam de viveiro de lagosta. Hoje a lagosta, muito mais cara, vive melhor em viveiros de calmas águas marinhas, sem estar exposta a tanto se-retorcer ao som das ondas do mar, en el baño de arena que las mata. También é verdade que a lagosta de agora corre mais em procura dos mercados onde seja devorada por gente que aprecie su verdadero valor y lo pague.
El día era gris y no se distinguían los colores del cielo de los del mar, grises, cremas. Llovía fuerte, las olas rompían sobre las rocas, as veces estouravam num trueno, já disse.
Eu estava encantado com tanto espetáculo, mientras tomaba um pouco de salada de polvo (com cebola em finas rodelas e coentro) e uma cerveja. Logo vinho um pratinho de perceves templados que exhibían esas algas de color verde manzana improbables de ver en percebes  que no sean muy frescos. Era de percever. E mais, uma garrafa de vinho branco da região, das castas Riesling, verdejo, albarinho.
Estava a percever a cor e movimento do céu, o som das águas, o sabor do mar e da terra, cuando se oyó; no era una bandada de gaviotas lo que se oía aunque ahí estaba, al otro lado del cristal. Lo que se oía era una pequeña bandada de mulheres, os seus risos. A mais nova estudava em Lisboa e falaba e falaba num som cantarín, as mais velhas faciam risos, encantadas con la suerte de la parienta, que ellas no tuvieron.
En algún momento había venido a mi mesa un camarão tigre. Como se chama, perguntei ao empregado da mesa, camarão tigre, disse ele. Mas o nome próprio, acrescentei. Camarão tigre. Por vezes temos o disco rayado. O seu nome foi Zé.  Al menos para mí, su último amigo.
Habían dejado de reventar las olas contra las rocas. No sé cuándo sucedió, pero de pronto fui consciente de ese momento mágico de calma. Y no fui el único, porque las conversaciones habían amainado hasta casi el silencio, pero sin perder el tono animado, las risas. El mar se arrastava hacia dentro mostrando rochas y restos que nadie había visto.
Não se via nada, o céu estava gris, casi negro, tambem o mar. Alguem gritó: uma montanha de água! E era. Una ola gigantesca, inabarcable, venía sobre nosotros. Hubo gritos, deus!, choros, muchos corrieron hacia fuera. A mí me paralizó el miedo; hice algunas fotos, pero en la cámara mojada no se conservaron. No sé qué me dio primero, si las cristaleras como superficie sólida do mar; superficie sólida sob a que arremetiam centos e miles de toneladas de água, ou foram as mesas, os móveis, as pessoas a bater. Num instante estávamos tudos, homes, mulheres, não havia crianças, tudos inseridos numa trituradora de milhões de toneladas de força imparável. Não sei, no sé cuándo dejé de estar vivo para estar morto.

É possível que agora um listo diga, o piense, que esta estória é inverossímil. Um tsunami sem terramoto, hem? (pergunta o listo). Y qué pasa con la ciencia, con el Estado previsor y sus sistemas de alerta extratemprana, qué pasa con la autoridad vejada por la imprevisión. Porque además, O Furnas está ali, como é que o tsunami o reventou. E como é que tu contas esta estória tão incrível se estás morto e triturado.
Pois sim. E em certo modo é. Pero assim foi. Lo que hay que buscar entonces es la explicación de cómo fue posible que sucediera o que contei. Eu posso dar uma ideia, só uma ideia.  Y es que el Furnas que existe agora não é realmente o mesmo Furnas que alí havía. Ou sim, é el mismo que había pero no el mismo que estourou. Isso mesmo passa comigo y con las otras personas que estábamos allí cuando el tsunami: no somos realmente las trituradas, aunque seamos las mismas personas.
Creio que dois universos paralelos se chocaron en un agujero, en un buraco, é possivel que numa furna. As coisas dos dois universos se reliaram, de modo que el universo en el que no hubo tsunami conserva  el Furnas, al menda y as outras pessoas que ali estiveram, mais um pouco irreais, fantasmais, del mismo modo que el universo en el que sí hubo tsunami y perdió ao Furnas e ao seu conteúdo los ha recuperado, pero del mismo modo irreales. Não há mais que olhar o Furnas em certas noites sem lua, quando sob os cristáis se ven figuras espectrales que se levantam, que derrubam facas e garfos, taças e copos, que gritan en ominoso silencio. Allí podéis verme también, si no estoy en otro lado.
Los dos universos eran idénticos, o casi, hasta ese momento del tsunami, logo se abriram em dois universos incompatíveis, depois foram a reunirse de novo em um único universo. Mas qué sabemos del futuro, origem de todo valor.


Ericeira y Sevilla, marzo de 2013



jueves, 21 de marzo de 2013

La niña del muerto

Estaba la mar en calma entre los esteros y la marisma. La marea baja dejaba al descubierto playas fangosas que relucían al sol dorado de la tarde tarde. Si hubiésemos podido volar, como las aves que vuelan, habríamos visto una ría lodosa entre tierras cubiertas de juncos. Al subir un poco más veríamos que esa pequeña ría, con los garabatos de los meandros que se crían en las aguas planas, forma parte de otra ría de la misma forma a mayor escala; así sucesivamente, veríamos un paisaje de arabescos barrocos poseídos de horror al vacío. Y pese a ser iguales, cada uno es único, no una copia; porque no hay un modelo, ni tampoco un autor: solo situaciones parecidas tallaron arabescos parecidos. El terreno estaba poblado de cangrejos violinistas que interpretaban una melodía asustadiza con la brisa y las olas al romper allá lejos. Bastaba el grito de un niño para dejar la playa despoblada en un segundo: todos los violinistas desaparecerían, cada cangrejo en su agujero. Todos esos chicos listos que levantaban la mano y el violín como para que el profe les preguntara, todos desaparecidos.

Un viejo requemado está sentado en un bote y tira un sedal hacia las aguas más profundas.
 - Niña, ten cuidado al andar por esas aguas, te tropieces con un muerto, que hay muchos.
 - ¡Na!, ¿pican?
- ¡Na!
El muerto es una piedra grande con un agujero para pasar una cuerda, y sirve de ancla para los botes. Vuelve la niña cargada con una de esas piedras.
 - Niña, qué haces, dónde vas con ese muerto atado al cuello, te tropieces y te ahogues.
 - No, voy ahí mar adentro hasta donde cubra y ya no pueda más y me ahogue.
 - Chiquilla --dice rijoso el viejo--, tan morena y tan guapa y vas a perderle el muerto a Jacinto.
 - Yo, cuando termine, se lo puede llevar.
 - Pero en lo hondo, y luego el juez y todo el lío.
 - Ay, bueno. No se puede hacer nada.